¿Cuánto impuesto pagas hoy, y cuánto pagarás al retirar?
El simulador muestra el beneficio de hoy. En el régimen B, el impuesto que no pagas ahora aparece después.
Planificación tributaria personal
El Ahorro Previsional Voluntario es ahorro para tu pensión con beneficio tributario. Hay dos formas de recibir ese beneficio, y elegir mal puede dejarte con menos de lo que crees.
01 · Libertad hoy y mañana
Muchos ningunean el APV. Pero una propiedad o un negocio, por buenos que sean, necesitan gestión, tienen costos y parten con una gran inversión, sin saber si van a dar lo que esperas. A los 40, con energía, eso se maneja. A los 70, lo que más vas a valorar es no tener que hacerlo.
¿Tienes tiempo para estar con el SII, la municipalidad, los arrendatarios o el personal? Si no lo tienes, el APV juega a tu favor: una vez bien definido, se descuenta solo y basta con revisarlo un par de veces al año. Muchas veces la rentabilidad no es lo más importante. Lo más importante es tu calidad de vida.
El tiempo juega a tu favor
Para juntar $100 millones extra para tu jubilación, esto tendrías que ahorrar cada mes según cuánto tiempo te queda. Con el APV, además, rebajas impuestos en cada aporte.
Si te quedan 30 años
Partes a los 35
$122.600al mesTú pones $44,2 millones
La rentabilidad pone $55,8 millones
Si te quedan 20 años
Partes a los 45
$246.400al mesTú pones $59,1 millones
La rentabilidad pone $40,9 millones
Si te quedan 10 años
Partes a los 55
$647.800al mesTú pones $77,7 millones
La rentabilidad pone $22,3 millones
Con 30 años de margen, la rentabilidad pone más que tú. Esperar 10 años duplica la cuota; esperar 20, la multiplica por más de 5.
Ejemplo en UF, es decir, en pesos de hoy protegidos de la inflación. Supone una rentabilidad de 5% anual en UF, constante, sin comisiones ni impuestos. Como referencia, el fondo A de las AFP ha rendido cerca de 5,2% anual sobre la inflación desde 2002. Las rentabilidades no están garantizadas: es una ilustración, no una proyección.
02 · Por qué tener un APV
Puedes tener otros negocios, propiedades o inversiones, y está bien. Pero tener una parte de tu futuro que no depende de que todo lo demás salga bien no tiene reemplazo.
Lo que ahorras sigue ahí aunque cambien tus ingresos, tu trabajo o tus negocios.
Según el régimen, rebaja tus impuestos o el Estado bonifica lo que ahorras.
No necesitas pie, deuda ni capital inicial: se construye con un monto mensual.
Se define con una estrategia según tu perfil y tu horizonte, sin estar siguiendo el mercado.
El aporte puede descontarse cada mes de forma automática.
Complementa tus otros negocios e inversiones, en vez de depender de ellos.
03 · Los dos regímenes
La diferencia entre ambas es cuándo pagas impuesto: al ahorrar o al retirar.
Régimen A
Ahorras con plata que ya pagó impuesto y el Estado agrega un 15% de lo que ahorras en el año, con un tope.
Quienes están exentos o en tramos bajos de impuesto.
Régimen B
Lo que ahorras se descuenta de tu renta tributable, con topes. El beneficio depende de tu tramo de impuesto: mientras más alto, mayor la rebaja, hasta un 40% en el tramo más alto.
Quienes están en tramos altos y pueden dejar el ahorro hasta pensionarse.
05 · Lo que casi nadie revisa
El simulador muestra el beneficio de hoy. En el régimen B, el impuesto que no pagas ahora aparece después.
Retirar antes tiene un costo distinto en cada régimen. Es la forma más común de convertir un beneficio en una pérdida.
El costo importa, pero no lo es todo. Mira cómo se han comportado los resultados a lo largo de los años, no solo el último, y cuánto tiempo vas a tener que dedicarle. Lo ideal es algo que, en condiciones normales, funcione con una revisión un par de veces al año.
Cada una de estas puede cambiar la conclusión del simulador. No se resuelven con una tabla: se revisan mirando tu situación completa. Eso lo vemos juntos →
¿Ya tienes un APV?
El error más común es no saber en qué régimen está ni cómo está invertido. Si lo firmaste hace años y nunca lo revisaste, partamos por ahí.